Claves para hacer un buen comentario de texto

Comentarios de textoEs un placer contar con ayuda de profesores y expertos docentes en este blog. Hoy recibimos con los brazos abiertos al profesor Eugenio Fouz, que nos va a explicar las pautas para escribir un comentario de texto de calidad. ¡Gracias Eugenio!

En primer lugar, uno debe saber identificar la clase de texto a la que se enfrenta. No es lo mismo comentar una noticia, una viñeta, una novela o un proverbio. Para hacer un comentario sobre una viñeta o una noticia no estaría de más referirse brevemente al contenido, es decir, resumir la noticia en poquísimas palabras o contar lo que se ve en la imagen en el caso de tratarse de una viñeta.

Una noticia tiene su orden y su lógica. Sin entrar en detalles cuente lo esencial. Imagí­nese que en la sección de sucesos lee que un adolescente ha sido atropellado al cruzar la calle mientras iba distraí­do hablando por el móvil. Eso serí­a suficiente para resumirlo, no tendrí­a que contar cómo se llamaba el chico ni tendrí­a que aclarar si su compaí±ero le hací­a o no le hací­a seí±as desde el semáforo de enfrente para que se quedase quieto y no cruzase la calle, si era invierno o verano, o si el abrigo que llevaba era de marca.

El profesor podrí­a pedirle que comentase una vií±eta y solo tendrí­a que abrir los ojos para visualizar la imagen. Tendrí­a que decir que es un dibujo de una máquina de tabaco con un cartel referente a la subida de precios. A partir de ahí­ empezarí­a el comentario propiamente dicho.

Un comentario de texto no es simplemente un resumen. La redacción de un comentario supone una aportación propia y singular a una idea, texto o noticia.

Un resumen consiste en reducir un texto a un menor número de palabras

Un comentario exige la comprensión del texto por lo que necesitará disponer de un diccionario a mano para buscar los significados de algunas palabras. Tenga en cuenta que un comentario de texto escrito no debe limitarse a repetir literalmente frases del original ni a contar lo mismo que dice el texto. Lo que vaya a escribir tiene que ser auténtico, interesante y personal. Sin embargo, no cometa el error de ser excesivamente personal. No anote simplemente “es interesante“, “me parece genial” ni apunte descalificaciones de mal gusto como “es una basura” o “no vale para nada“. Trate de argumentar justamente. Indague acerca de los motivos que le llevan a justificar lo que dice.

Volviendo a la tarea de la noticia, un comentario inaceptable podrí­a parecerse a estas frases: “A mí­ me parece muy bien que la gente hable por el móvil porque el móvil es importante hoy en dí­a”, “me gusta hablar por el móvil” “los que dicen que no hablan con el móvil es que no se enteran” “no es para tanto. La noticia no dice la verdad. Los móviles son íºtiles en todo momento porque sí­â€. El tono en el escrito ha de ser formal si se trata de un comentario académico. De cualquier modo deberí­an desecharse palabras malsonantes y expresiones vulgares. Totalmente fuera de lugar quedarí­an “por lo cual ha acabao de esa manera”, “mejor pa mí­â€.

Es recomendable empezar a tomar notas en un borrador en el que señalar puntos y pensamientos sueltos. Piense durante un rato en esas ideas y seleccione las que considere más relevantes. Razone, ordene y organice estas ideas en párrafos. Escriba, rectifique, corrija. Vuelva a escribir.

Una muestra de cómo tomar esos apuntes serí­a escribir sobre las causas probables del atropello, quién podrí­a ser el culpable, relacionar la noticia con la asignatura en cuestión y tocar la responsabilidad civil, tecnofilias, seí±alizaciones de tráfico, seguridad vial, etcétera.

Evite repetir palabras o usar las mismas expresiones a menudo (por lo tanto, y, es decir, obviamente, interesante, excelente). Emplee sinónimos de vez en cuando. Preste atención al tipo de enlaces, conjunciones y signos ortográficos que acostumbra a utilizar.

Es habitual escribir palabras para rellenar papel que la mayorí­a de las veces no mejoran el resultado final del comentario. Estas cinco palabras son las más corrientes: muy, también, porque, y, pero.

“Pero el chico no tení­a que haber ido con el móvil encendido”, “y creo que está muy mal ir siempre con el móvil pegado a la oreja porque es muy peligroso y muy arriesgado”.

No descarte la posibilidad embellecedora y amena de poner ejemplos, citas (siempre entrecomilladas) y anécdotas. Una anécdota adecuada en el lugar preciso ayuda a comprender el mensaje. Asimismo el uso de algíºn préstamo en latí­n o una lengua extranjera dará un toque cosmopolita al escrito. Recuerde que si opta por colocar uno de estos préstamos deberá hacerlo en letra cursiva.

Utilice verbos y adverbios diferentes. Atrévase a elegir entre la amplia variedad de adjetivos existentes en nuestra lengua. Sea innovador en la jerarquí­a interior de sus frases y oraciones. Pruebe el paralelismo y el hipérbaton.

En lugar de escribir esto: “El abuso de la telefoní­a móvil se está convirtiendo en un problema social” uno podrí­a escribir esto otro: “la telefoní­a móvil, su abuso, está conviertiéndose en un problema social”

Una vez haya acabado su comentario de texto repase todo lo escrito. Léalo en voz alta. A lo mejor hay que quitar una coma o poner un punto más. Haga esos cambios.

Cuide la ortografí­a. No desprecie el estudio de la gramática. Use el diccionario siempre. Aumente su vocabulario y active su lengua y recursos expresivos. Escuche la radio a diario. Vea la televisión. Lea la prensa. Cultive una sana afición a las letras y las artes. Vaya al cine. Asista al teatro. Lea poesí­a, ensayo, biografí­as. Aprenda a leer y entender alguna lengua extranjera. Cuando escriba a mano, procure hacerse con una letra clara y una caligrafí­a bella y personal. Sea curioso. Lea y relea.

Post de: Eugenio Fouz

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