Especial Vuelta al Cole (I): 5 consejos para curar el síndrome postvacacional

Consejos contra Sí­ndrome Postvacacional para estudiantes ¡Septiembre!

Solamente oir el nombre del mes noveno del calendario ya te provoca repelíºs, taquicardias y sofocos.

Lo has pasado realmente bien en vacaciones, has disfrutado de una vida de horarios y tareas muchí­simo más relajados y ahora toca meterte en cintura, ajustarte a la dinámica estresante de un nuevo curso.

Podemos hacer una transición mucho más fácil de las vacaciones a la vuelta a las clases con estos sencillos consejos. Toma nota ;-)

Empieza a trabajar progresivamente

Una de las cosas que puede hacer que tu vuelta al trabajo y a la rutina de clases sea traumática es acumular tareas para íºltima hora. Es decir, no empezar a trabajar hasta que ya no queda más remedio y enfrentarnos a jornadas titánicas de trabajo.

Es mucho mejor que los dí­as previos a la inauguración del curso, vayas cogiendo hábito de trabajo, que vayas acostumbrándote a la rutina de los horarios poco a poco. Puede que aíºn no tengas nada que estudiar, pero sí­ puedes planificar el calendario escolar, o incluso acomodar tu cuarto de estudios para hacerlo realmente práctico y funcional.

Ponte serio contra la ansiedad

No es cuestión de ir al médico a por recetas e inflarse a ansiolí­ticos. No. Pero sí­ hay que combatirla con deporte, con técnicas de relajación, con alimentos sanos y en general, con vida más tranquila. La ansiedad puede agrandar tus miedos y producirte la vaga sensación de que se te avecina un mal terrible. Tienes que tener esa calma y la convicción de que volver a las clases es una parte natural del ciclo escolar o universitario y no hay absolutamente nada malo en ello. Es cuestión de adaptar el cuerpo y el “coco” a lo que viene. Nada más.

Ir al cole no significa renunciar a la buena vida

Busca premios alternativos

Volver al curso no significa renunciar a todo placer ni un adiós a cualquier asomo de disfrute. El error es ver el inicio de las clases como la cancelación de nuestra buena vida. Yo lo que hago es marcarme pequeí±os objetivos y salpicarlos por el calendario de aquí­ hasta las Navidades. Si los voy logrando me concedo premios, pequeí±as cosas que me gusten mucho (una excursión especial a algíºn sitio chulo, una comida en mi restaurante favorito, una visita a aquel museo que no abre en verano, etc) Nadie mejor que tíº para saber lo que te motiva realmente.

Cambiar el chip

No se puede iniciar un nuevo curso con el ánimo, con la disposición y con la fortaleza necesarias para asumir nuevos retos ( ¡que los habrá!) si nos embarga la congoja y nos tiene invadida la nostalgia. Ve barriendo los rastros del verano durante estos dí­as: cambia el fondo de armario, haz cambios en tu casa, en tu cuarto, crea un lugar de estudio óptimo, archiva las fotos de las vacaciones para que no estén siempre a la vista en tu móvil, etc, etc. Es decir, crea el ambiente idóneo para que mente se haga a la idea sin ningíºn trauma de que va siendo hora de cambiar de vida, de cambiar el chip a lo productivo y de que la nostalgia del verano lo íºnico que puede hacer es lastrarnos y hacernos perder incluso más tiempo libre para todo lo que nos gusta.

Bola extra

Da de nuevo la bienvenida a la seí±ora Paciencia. Ella te ayudará a sobrellevar mejor los momentos ¡blof! y de bajón que notarás estos primeros dí­as de curso. Si sabes que son normales (y hasta necesarios). ¡Ah! Importante siempre pero más en estos dí­as: aléjate de personas negativas que solo te aportan problemas y no soluciones.

¿Quieres compartir con nosotros aquellas cosas que te salvan de padecer este sí­ndrome postvacacional tan loco? Déjanos tu comentario.

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