Competencia y deseo en el mundo del libro digital

Hace escasos dí­as Google inauguraba la web The Digital Dead Sea Scrolls en la que presentaba al mundo el resultado de la digitalización de los Manuscritos del Mar Muerto. Que Google abra una web o que digitalice documentos no es nada nuevo. El caso es que esta vez se trata de uno de los documentos más antiguos y preciados de la Historia de la Arqueologí­a, por contener la primera transcripción conocida de textos de la Biblia. ¡Ahí­ es nada!

Sé que todo esto te sonará a peli de Indiana Jones, pero no deja de resultarnos curioso que archivos documentales como estos panfletos, quizá la memoria del Jerusalén bí­blico más protegida y anciana que se conoce, hace escasos dí­as sólo podí­an ser examinados por arqueólogos y paleógrafos acreditados por cientos de permisos oficiales y que casi ni podí­an depositar el aliento sobre sus páginas quebradizas, y, de la noche a la maí±ana, están disponibles para todo el mundo que tenga una conexión a Internet para hojearlos infinitas veces, “by the face” y a una resolución que no hubiera soí±ado el investigador más avezado con una lupa de miles de aumentos.

Y es que Google, pese a algíºn que otro resbalón en los juzgados contra asociaciones y gremios de editores de libros, está decidido a seguir su cruzada de digitalizar cuantos fondos bibliográficos consiga para sus voraces máquinas escaneadoras SR300 Scan Robots y otras similares. La idea es que Google Books sea la mayor colección de libros digitalizados de la historia, millones de páginas disponibles online para cualquiera bien en modelo abierto o bajo pago en lo que han dado en llamar “EbookStore“, con más de 3 millones de tí­tulos disponibles en formato apto para smartphones Android o iPhone, tablet, ví­a web, o mediante descarga en lector de libros.

Precisamente el e-reader que presentaba Google la pasada primavera, el iRiver Story HD, prometí­a la plena integración con el catálogo propio de la EbookStore googleliana, como uno de las principales bazas en su lucha por derrocar al formato de lector de libros más vendido del mundo, el Kindle. Seguramente no por azar presentaba la semana pasada Amazon, la compaí±í­a lí­der mundial en el sector e-commerce, los nuevos modelos de su prestigioso e-book reader, haciendo la lectura electrónica prácticamente asequible a todos los bolsillos. El gadget más bajo de la gama Kindle, con conectividad WiFi y pantalla de tinta electrónica (e-Ink) ¡a 79 pavos!.

Además Amazon presentó lo que aspira a ser otro candidato a “iPad killer“, una tablet más que un libro electrónico cómodo para leer horas y horas, llamada Kindle Fire, con Android “corriendo por sus entraí±as” y un navegador, Silk, que promete una navegación realmente confortable y rápida. A un precio de 199 dólares, el Kindle Fire se convierte en una seria amenaza para otras tablets de coste muy superior que trataban de dificultar el dominio del iPad 2 en esta gama de dispositivos, tales como ciertos modelos de Acer, Samsung, Motorola o la PlayBook de RIM, la compaí±í­a que fabrica la BlackBerry.

Y como siempre, ¿quién nos falta en esta carrera por dominar el mercado e-book? Efectivamente, la compaí±í­a de la manzana, Apple, que hoy mismo poní­a a la venta más de 400.000 tí­tulos en Espaí±a, en una plataforma que ya existí­a, la iBookstore, pero en la que sólo habí­a muestrario de unos pocos libros gratuitos.

El que todos los grandes estén en esta batalla tiene que obedecer necesariamente a un mayor consumo o a una mayor demanda de estos libros digitales. ¿Tenéis dispositivo e-Reader? ¿Lo utilizáis mucho? ¿Lo veis en un futuro cercano también en todas las aulas? Tu opinión cuenta en Rincón del Vago :)

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