Si para algo nos están sirviendo las redes sociales en las que tenemos presencia es para enterarnos de vuestras necesidades y de vuestros gustos de primera mano. Quizás en esto consista realmente el “Social Media“, en escucharos, y no tanto en soltar nosotros, las webs, tanto rollo unilateralmente.

Ayer en Twitter captamos una conversación donde se solicitaban consejos para hacer un buen examen tipo test, así que, raudos y veloces, nos hemos puesto a la tarea de elaborar un esquema de los imprescindible para enfrentaros con éxito a este tipo de examen.

Todo ello sin perjuicio de que pueda practicar con nuestra gran batería de Test Educativos. Te recordamos que cada día más gente se está descargando la aplicación para iPhone de Rincón del Vago y nos comenta que los tests son tan adictivos como el más “picón” de los juegos que puedas tener instalados en tu móvil. Y además te ayudan a repasar…

Bueno, a lo que vamos. En primer lugar déjame decirte que muchas veces se prefiere este examen al examen largo, de preguntas a desarrollar en folios y folios de desparrame. Pero, ¡cuidado! Eso de que con los “tipo test” no hace falta pensar o son menos cansados es un gran error. Casi te diría que a pesar de su brevedad, el examen tipo test requiere de unas dosis superiores de paciencia y atención que cualquier otro examen. Es verdad que suelen tener una duración menor que los exámenes de desarrollo, pero, digámoslo así, son más intensos.

Estas son nuestras claves, toma nota:

1) Igual que en todo tipo de examen, pero en éste más, atentos a las instrucciones del profesor y a las que contenga el propio examen (p. ej. en el reverso). No dudes en preguntar todo aquello en lo que dudes, especialmente en lo relativo a cuánto descuenta cada pregunta errónea, ya que te servirá para diseñar la estrategia de las contestaciones.

2) Hay que hacer una primera lectura de todas las preguntas. En esta primera lectura responderás a las que te sabes seguro, seguro. Esas cuya respuesta no se te resiste. No hay tiempo ahora para pararte en las que dudes en lo más mínimo.

3) Acabado el primer ataque al cuestionario, toca ir pregunta por pregunta en las que dejaste sin responder. Lo primero es fijarse bien en el enunciado de la pregunta: muchas veces la formulación de la pregunta puede esconder un doble significado, una formulación en negativo que cambia el sentido de la frase, una enumeración de cosas a descartar, etc… El grueso del tiempo que tienes para contestar el examen se va a ir en estas cuestiones, sé paciente pero controlando en todo caso la hora.

4) Leído el enunciado, piensa en cuál será la respuesta correcta sin leer las alternativas que te dan. Si al ver las alternativas, alguna coincide con la respuesta que pensaste, ahí tienes la solución. En las respuestas que dudes, vas a tener que funcionar por el método de descarte (no de Descartes, je je). Tendrás que descartar las respuestas más exageradas, las que sabes seguro que no son. Si, finalmente, dudas entre dos tendrás que tener en cuenta lo que dijimos sobre las instrucciones del examen: si la penalización por pregunta fallada es muy alta y además descuenta preguntas correctas, no te arriesgues y déjala sin contestar.

5) Parte de un hecho incontestable: la primera respuesta que diste cuando estabas completamente seguro, es la correcta. Así que no cambies respuestas posteriormente. Salvo que sea muy obvia tu equivocación, claro. Si la pregunta es de cálculo esto será más fácil de comprobar. En psicotécnicos, por ejemplo, ponen muchas preguntas de este tipo: sumas u operaciones algebraicas más complicadas. Si te ha dado tiempo a repasar y te has equivocado, corrige.

6) Para que los enunciados de algunas preguntas no te despisten, déjate guiar por la lógica. Rechaza todo aquello que el sentido común te diga que es improbable o que no entre para nada en el temario que has estudiado.

7) La estadística dice que muchísima gente se equivoca al marcar la respuesta en el formulario, es decir, que contesta a diferente pregunta que la que desea contestar. Para que esto no ocurra acostúmbrate a poner un dedo sobre el número de la pregunta y asegúrate que se corresponda con el número de contestación del formulario de respuestas.

8) Controla el tiempo. Es importantísimo. En un examen tipo test de una hora de duración, oblígate a mirar el reloj al menos 10 veces.

9) En consonancia con el punto anterior, deja un poco de tiempo al final para repasar las preguntas que tenías como seguras y para revisar las dudosas: si en alguna de estas últimas te viene la respuesta correcta, márcala.

10) Intenta en todo el proceso del examen actuar con precisión y limpieza. Los borrones al marcar las respuestas pueden liarte y hacer que el repaso final de todo el examen sea incómodo o erróneo. Cuida los detalles.

Te recordamos que puedes ver muchos más consejos prácticos en esa gran pequeña guía para preparar los exámenes y para estudiar con menos esfuerzo que es nuestro libro “Empollología para vagos“.

(La imagen que ilustra este post ha sido publicada bajo licencia Creative Commons en el Flickr de goingchurching)