Detecta tus puntos débiles como estudiante

Rufo investigaLas vacaciones son la época perfecta para meditar. Tenemos más tiempo y nos es posible analizar la jugada con detenimiento, observarnos con retrospectiva para ver qué tal “hemos jugado” durante el curso, como si fuera la repetición a cámara lenta de un partido de fútbol o la partida de un gamer que sea un auténtico crack.

Además, en verano, como en cualquier período de descanso, estamos más relajados y nos es posible detectar nuestras fallas, nuestros puntos débiles y, por supuesto, todos aquellos factores que nos condujeron al éxito.

Es tiempo de investigar y de que te preguntes “¿Lo podría haber hecho mejor?” Aquí aparece el “vago” que está dispuesto siempre a superarse.

Es muy probable que ahora mismo estés pensando que no tienes ninguna necesidad ni ninguna gana de ocupar tu mente con estas cosas en tus días de vacaciones. Pero todo pequeño esfuerzo que realizamos contra la desgana tiene doble recompensa.

En primer lugar, mejorar la ejecución de nuestras tareas de clase. Hay muchos factores sobre los que pasar la “máquina de pulir“: el horario de estudio, el propio sistema para gestionar nuestras tareas, la idoneidad o no de herramientas online empleadas como ayudas al estudio, el reforzamiento de conocimientos con algún curso online, etc, etc.

En segundo lugar, liberarnos del estrés que surge cuando no dominamos una técnica o nos enfrentamos a conocimientos nuevos. Estudiante relajado vale por dos porque gana mucho más foco y concentración sobre lo que hay que hacer y termina antes con el trabajo. Eso significa mayor ganancia de tiempo libre.

Te recomendamos que saques tu lupa de investigador e indagues cómo has ejecutado el curso anterior y qué vas a hacer en el curso que está a la vuelta de la esquina para mejorarte como estudiante. Quizás te ayuden estos 5 pasos:

5 claves a mejorar en tus estudios

Gestión de tareas

Examina qué puedes mejorar en este aspecto. ¿Llevas un control de tus tareas o lo dejas todo a tu buena memoria? Es conveniente pasar por diversos métodos de gestión de tareas para hallar el que se amolda perfectamente a tus necesidades. No confundas calendario (avisos y alertas) con gestión de tareas, un sitio en tu smartphone o en tu libreta donde apuntas, controlas y solucionas todo aquello que has de hacer.

Tiempo de estudio

Quizás en estos días de descanso te des cuenta que podrías haber optimizado más los tiempos de estudio con una planificación algo más trabajada. Recuerda aquel dicho de que “Si te dan 8 horas para talar un árbol, emplea las primeras 6 para afilar el hacha“. Muchas veces omitimos la planificación de nuestros estudios porque creemos que es tiempo perdido y lo que hace esa planificación es mostrarnos un camino más limpio para que tengamos que esforzarnos menos. Es probable que además de tiempo ganemos “calidad de tiempo”.

Tiempos muertos

Sí. Tan importante como planificar los tiempos dedicados a gestionar tareas de clase, preparación de exámenes, recopilación de libros de la biblioteca, etc, etc, es la  gestión de esos tiempos que no hacemos nada útil o que arrojamos directamente al vertedero del aburrimiento. ¡Ojo! que aburrirse no es malo. Pero siempre con moderación. Hay mucho tiempo de desgano y desidia que, bien jugado, nos podría proporcionar un estupendo juego de llaves para abrir esas puertas del curso que son atajos hacia la mejor nota posible. Lo difícil es ver esas puertas durante el curso, pero quizás puedas ahora “visualizar” los atajos del curso que viene. ¿Cuántos de vosotros, por ejemplo, estáis echando un vistazo ya, ahora mismo, en vacaciones, a los libros de texto del año que viene? El verano está repleto de estos pequeños tiempos de aburrimiento, y les podemos sacar muchísimo partido a nuestro favor.

Comunicación

Estudiar es un deporte solitario. Nadie va a empollar por ti. Pero ser estudiante no es solo empollar. Es una relación más amplia con una comunidad en la que se desarrolla tu aprendizaje. Los compañeros te pueden prestar múltiples ayudas y echar un cable cuando más agobiado estás. Las tutorías con los profesores están para algo: orientación y guía, consulta de dudas. Y los padres, los padres también pueden darte consejo, ánimos, y brindarte toda su experiencia. ¿Quizá te falla algo en este aspecto comunicativo? ¿Te podría haber allanado más el camino asistir a encuentros de estudiantes, hacer más trabajos grupales, haber usado más tus horas de tutoría?

Actitud

Muchas veces, problemas que consideramos muy gordos, no lo son tanto si se examinan desde otro punto de vista. Porque la vida, y el estudiar no deja de ser vida, es cuestión de perspectiva y una actitud positiva sobre los diversos retos a los que te va a enfrentar el curso es la mejor palanca hacia el éxito porque te va a proporcionar un punto de equilibrio perfecto, el optimismo, para gestionar todos los demás factores.

Saca tus propias conclusiones y nos cuentas ;-)

 

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