Pautas para estudiar en verano sin renunciar a disfrutar de las vacaciones

Pautas para estudiar en veranoA veces las cosas no salen como planeamos, ¿verdad?

Quizá no estaba en el guión que tuvieras que pasarte las vacaciones estudiando para recuperar alguna asignatura o hacer exámenes de septiembre, o para acceder a alguna Universidad o Instituto Superior.

Bien. Ha sido así. No vale lamentarse. Busquemos soluciones productivas que nos dejen tiempo para disfrutar del sol, de la piscina, de los amigos, de todo eso que tanto nos gusta del verano.

Nuestros consejos le han salvado las vacaciones a más de un vago. Son trucos, pequeñas pautas, muy sencillas, que, con un poco de criterio y de persistencia, harán que el estudio y la diversión convivan con el descanso y con la sensación del deber realizado. Vamos allá

Cambia tu actitud

Pasa de la lamentación al estado de lucidez positiva en un clic. No pierdas ni un minuto más de tu verano examinando lo que pudo ser y no fue o dónde estuvo tal o cuál error. Pregúntate qué vas a hacer y pasa rápido al siguiente punto de esta lista

El tiempo es limitado, necesitas un plan

No te juegues las vacaciones posponiendo tareas. Agarra por el cuello a esas tareas y trocéalas en cachitos digeribles durante las siguientes semanas. Plasma tus tareas en un calendario de actividades. Te sentirás activo, organizado. Y sobre todo, verás qué satisfacción produce ir tachando deberes completados según pasan los días.

Orden es progreso

Algo así dice el lema de la bandera de Brasil. Por cierto, abrimos hace unos meses El Rincón del Vago en Brasil y está siendo un rotundo éxito (Obrigadíssimos!!)

Pero es verdad: si orden en tus apuntes, en tu mesa de trabajo, en tu habitación de estudio en general, te arriesgas a perder ese tiempo precioso que se gasta en no encontrar las cosas, los materiales, o a no tener el suficiente espacio libre para estar en una posición relajada y trabajando con soltura.

Oye, que todo va en gustos y hay gente que es feliz entre montañas de cosas desorganizadas y tumultos… Pero no es lo normal. Tú eliges ;)

Examina tu biorritmo

No se le da mucha importancia a este tema, pero nuestro cuerpo es sabio y nos dice a cada uno de nosotros en qué momento del día se estudia mejor, se está más dispuesto al aprendizaje y a la retención de información estudiada, es decir, a la memorización, que es lo que interesa, porque lo que no queremos es pegarnos la paliza a estudiar para nada, ¿verdad?

Pues bien, esos momentos felices para el estudio no son el mismo para todo el mundo. Has de buscar el tuyo: la primera hora de la mañana, la tarde, la noche…

Método

Mentalidad, orden, y cuerpo y mente descansados, ya podemos concentrarnos. Una hora de estudio y diez minutos de descanso entre sesión y sesión de trabajo. Siempre reponiendo líquidos (no te olvides de hidratarte, por favor). Si has hecho del orden de 5 o 6 horas de trabajo al día puedes descansar tranquilo el resto del tiempo, salir, divertirte, en fin: recargar energías para una nueva jornada

Bonus: el repasito

¡Ah, sí! No dejes de hacer un repaso de 15 minutos a todo lo que has estudiado durante el día. Asegurarás tu progreso ya que consolidas en tu memoria la información que has leído.

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