Las terribles horas antes de un examen
Lo llaman el momento de la verdad y suena como algo terrible, pero si has sido un vago productivo y has tenido en cuenta nuestras técnicas de estudio y pautas de aprendizaje, o cualesquiera otras válidas que tú emplees para ser metódico en este arte que es estudiar, no tienes nada que temer.
Los exámenes llegan. Nos parece al principio de curso que quedan lejos, que tenemos todo un oasis de tiempo para procrastinar, jugar, salir y gozar de la buena vida. Y no es que esto no sea cierto. Al fin y al cabo la vida es para disfrutarla, pero lo que no nos gusta es que llegue el final de curso, los exámenes y te lleves chascos, ansiones, frustraciones y lloreras, porque entonces ¿de qué ha servido lo disfrutado? continua leyendo…
¿Quién de nosotros no ha pospuesto una tarea o un determinado quehacer para el verano? A lo largo del curso escolar nos parece que las vacaciones son la época propicia, entre descanso, juego, fiesta y viajes, para matar el tiempo sobrante con alguna de esas cosas que no tenían su hueco entonces. Postergamos (
Hay gente que se declara directamente incapaz de estudiar. Los exámenes no están hechos para ellos y se agotan en cuanto se ponen delante de un libro o contemplan la pila de
Google acaba de lanzar su servicio de disco duro virtual,
Alguna vez 


