Después de una noche de copas, la resaca puede llegar acompañada de dolor de cabeza, sed, cansancio, náuseas y dificultad para concentrarse. Ante estos síntomas, muchas personas recurren al café, una ducha fría o incluso a otra bebida alcohólica para intentar recuperarse, pero no todos estos métodos funcionan.
De acuerdo con el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos (NIAAA), no existe un remedio que elimine la resaca de inmediato. El organismo necesita tiempo para metabolizar el alcohol y recuperarse de sus efectos. Los síntomas pueden permanecer durante 24 horas o más.
Entonces, ¿qué puede ayudar? Beber agua de manera gradual puede contribuir a combatir la deshidratación asociada con el consumo de alcohol. También puede ser útil comer alimentos suaves, como pan tostado, galletas o algún caldo, especialmente si existe malestar estomacal. Dormir también permite que el cuerpo continúe con su proceso de recuperación.
En cambio, el café no cura la resaca. Aunque la cafeína puede hacer que una persona se sienta más despierta, no acelera la recuperación del organismo. Lo mismo ocurre con una ducha fría.
Otro consejo popular es tomar “una más” para disminuir los síntomas. Sin embargo, el NIAAA advierte que beber alcohol nuevamente puede prolongar el malestar en lugar de solucionarlo.
Los medicamentos también requieren precaución. La aspirina y el ibuprofeno pueden irritar el estómago, mientras que combinar alcohol con acetaminofén puede provocar daños graves en el hígado.
En resumen, la resaca no tiene una cura rápida: agua, alimentos ligeros, descanso y tiempo son las medidas que pueden ayudar a sobrellevar sus síntomas mientras el organismo se recupera.
