10 ideas superpotentes de motivación para tu estudio

Rufo supermotivadoDe alguna forma estudiar es como emprender un negocio en solitario y desde cero, desde la nada, donde tu mayor competidor es lo que quieres llegar a ser. Uno no termina nunca de prepararse, de formarse y de aprender. La educación dura toda la vida.





Esfuerzos tan continuados y sostenidos en el tiempo, no serí­an posible sin esa fuerza interior que nos impulsa a movernos para lograr nuestros objetivos: aprobar todo, pasar de curso, sacar una buena nota, lograr una beca… En otras palabras, no serí­amos capaces de nada sin motivación.

Aquí­ van unas pí­ldoras de motivación para ayudarte en ese emprendimiento esforzado que es toda vida de estudiante.

La ley del vago: lo pienso pero no lo hago

Lo comenta mucho nuestro amigo Fernándo ílvarez, pero esto que suena gracioso es lo primero que debemos descartar. Cuanto menos tiempo te pienses el pasar a la acción, más efectivo eres y, al ser más efectivo, más tiempo ganas para todo aquello que amas o te gusta realmente. Como dice la canción de Kansas, ni todo el dinero del mundo sirve para comprar un minuto. Date cuenta de su valor

Valora a quien te dedica su tiempo

Por eso mismo, porque el tiempo es oro, agradece a aquel compaí±ero los minutos o las horas que sacrifica en explicarte algo que no has entendido, o en pasarte sus apuntes, o acompaí±ándote en los momentos malos. Si puedes, correspóndele con la misma moneda: dedí­cale tu tiempo.

El mundo no es todo lo que se ve desde tu ventana

Cada vez más nos enclaustramos en nuestro cuarto y creemos que el mundo es todo aquello que sucede en el cuadrado o rectángulo de nuestro monitor de ordenador. Cuando lo veas oscuro, sal a la calle, pasea, medita, encuéntrate con gente o sal de marcha. No te aisles, ¡vive! Nunca dudes en viajar si tienes la más mí­nima oportunidad para ello, ¡vuela!

Si quieres una rosa debes aceptar que tenga espinas

Dice el refrán que “quien algo quiere, algo le cuesta” y, de nuevo, no hablamos de dinero. No sabemos por qué el postre dulce y rico está siempre al final del meníº, tras otros platos que, a lo mejor, nos gustan menos, pero la vida nos va dando indicios por todas partes de que los conseguir logros requieren esfuerzo y dedicación. Si ves que el camino es demasiado fácil, deberí­as extraí±arte y no conformarte con lo menos: es una seí±al de que eres capaz de empresas mayores.

El tiempo vuela… pero tíº eres el piloto

Cada aí±o que cumplas te darás cuenta más intensamente de lo rápido que se pasa el tiempo. Esto me ayuda en dos sentidos. Cuando hay momentos malos, sé que el tiempo pasa y se llevará también esos ratos chungos. Cuando disfruto buenos momentos, intento saborearlos a tope. También me recuerda la medida de la que está hecha el estudio: me marco tareas y las cumplo en los tiempos que he planeado. Cualquier minuto es de oro.

Involucrados al máximo

Decí­a Benjamin Franklin, “Dime y lo olvido, enséí±ame y lo recuerdo, involíºcrame y lo aprendo“. Puedes pasar horas y horas ante unos apuntes que no entiendes o no te gustan y jamás te entrarí­an en la cabeza y puedes memorizar para siempre una canción que solo has escuchado una vez pero que te encantó. Esto deberí­a servir más que nada para los profesores, para que la experiencia forme parte de la educación y no se limiten a mandarnos tareas repetitivas y odiosas con las que no hay aprendizaje. ¡Háganos atractivos los contenidos educativos! ¡Involíºcrennos!

No importan los aí±os de vida sino la vida de los aí±os

Disfruta. Disfruta mucho del camino. Genérate una vida sana y lleva de buen rollo a tu alrededor y cerca de la gente que quieres. El estudio no lo es todo en la vida. Con un poco de productividad y buenas técnicas de estudio, esa parte la puedes tener controlada y así­ seguir gozando tu tiempo, aprendiendo otras cosas, creando relaciones, divirtiéndote, creciendo en todos los sentidos…

No hay nostalgia peor…

..que aí±orar lo que nunca jamás sucedió” canta Joaquí­n Sabina. El pasado nunca retorna y se queda inmóvil en nuestro recuerdo para bien o para mal. Quédate satisfecho contigo mismo, haz ahora todo lo que te gustarí­a hacer y trabaja ahora todo lo que tengas que trabajar para no arrepentirte en un futuro, cuando quizá ya no tengas oportunidad de cambiar eso ni de intentarlo.

Desaprende… para volver a aprender

Siempre hay mejores cosas de hacer las cosas. No te aferres a métodos propios para estudiar que luego son improductivos, sólo porque alguien te los haya recomendado. Prueba nuevas alternativas, que el que prueba termina hallando la forma óptima de hacer las cosas.

Basta que los hombres buenos no hagan nada para que el mal triunfe en el mundo

Cada dí­a que no hagas nada es una victoria para la pereza y procrastinación. Mantente siempre activo y proponiéndote retos nuevos para no cansarte ni aburrirte. Desecha el desánimo de tu vida y genera buena energí­a. Contagia esa vitalidad a los que te rodean.

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3 Comentarios

  1. lo dice

    claro que si

  2. Alicia Buezo dice

    Muy buenos postiare esto gracias

  3. guadalupe estefany dice

    me parece excelente este post, ademas tiene temáticas que nos motivan, ami me encanto el refrán de el tiempo vuela pero tu eres el piloto.. excelente

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