En cualquier proceso previo a la redacción de un gran trabajo conviene partir de un esqueleto de texto que nos vaya dando la pauta de lo que tenemos que ir rellenando con la posterior redacción, quizás la parte más “rollo” de hacer un trabajo. Ese esqueleto de los grandes temas a tratar se puede pintar como un esquema gráfico: pintar las cosas en un papel, en una pizarra siempre ayuda a exteriorizar de forma más rápida el pensamiento o a fijar ideas que podrían ser fugaces.

Cuando tengas que hacer un trabajo para clase, ármate, pues, de lápiz y papel reciclable o usado, así tu trabajo será más ecológico, o bien ayúdate de una pizarra tipo Velleda.  Hay también herramientas para que puedas hacer esquemas en tu ordenador, pero nada ha superado la perfección de un buen trozo de papel y un lápiz. Sea cual fuere el soporte elegido se trata de que hagas un desarrollo gráfico de lo que va a ser el trabajo, qué temas vas a tratar y en qué orden. De un tema principal, luego te saldrán ramificaciones, los subtemas, e irás completando una fotografía o dibujo de lo que será tu trabajo hasta llegar a la conclusión, sin haberte prácticamente enterado.

Algunos de los consejos que te aportamos para que tu esquema salga perfecto, podrían ser estos:

1) Valora si necesitas esquema

En general te recomendamos que diseñes esquema en aquellos trabajos cuyos contenidos exijan un orden en su desarrollo, una exposición escalonada o ser divido en partes para que no sea un rollo infumable y para que se entienda sin ningún problema. Te diríamos casi, que hasta fuera ameno leer tu trabajo. Así, p. ej, si tienes que hacer una exposición oral sobre un tema muy amplio de Biología, es mejor que preveas mediante un esquema qué partes de la exposición son las importantes, dónde hacer hincapié, alternar un tema más lento o difícil con otro más ameno o fácil, etc. Si sólo vas a resumir de forma lineal el argumento de un libro, pues, obviamente, no hay más cáscaras que ponerse a redactar y el esquema no va a ser tan imprescindible.

2) ¿Has subrayado previamente?

Técnica “super” donde las haya, para estudiar, para facilitar el repaso y para fijar conocimientos, el subrayado suele ser el paso anterior del esquema. Si has subrayado correctamente aquellos puntos del libro, de los apuntes, de otras notas o fuentes, sobre las que tengas que hacer el trabajo, el esquema practicamente te vendrá hecho, pues ya tendrás realmente seleccionados los temas importantes de tu resumen, de tu tesis, de tu exposición. En cambio, si has subrayado todo el libro, como hace mucha gente, el esquema va a tener que partir de cero.

3) Usa el color

El esquema es, más que cualquier otra cosa, una imagen de lo que va a ser tu trabajo antes de ser desarrollado, puesto en la mínima expresión. Y como tal imagen, nada te dice que tenga que ser en blanco y negro. El color es fundamental para destacar aspectos importantes y separarlos de aquellas otras partes que vas a desarrollar pero que no requieren tanta “intensidad de explicación”. Tampoco se trata de pintarrajees el folio o compres tizas de 80 colores; jugar con una gama de 3 a 5 colores, ayudará a matizar todas las ideas del trabajo, priorizarlas, organizarlas, darles más o menos repercusión, etc

4) Organiza, une, linka

Lo útil de un esquema no es precisamente que hagas un montón de cuadraditos, elipses, globos o llaves encerrando texto, sino que unas esas ideas, que establezcas relaciones entre ellas de forma que organices tu pensamiento disperso, para que tengas muy clarito cómo empieza el trabajo, qué puntos vas a tocar y cómo va a concluir, sin andar dando palos de ciego, que eso es perder el tiempo. Se trata de que elabores una secuencia de trabajo a la que luego te ajustarás para redactar el texto; por eso los temas no pueden estar inconexos: utiliza líneas, flechas, o, si has diseñado tu esquema mediante alguna aplicación que lo permita, linka los contenidos a otros textos donde haya más información sobre un tema.

5) Adapta tu esquema al trabajo, no al revés

Hay gente muy pulcra a la hora de trabajar con esquema. Una vez hecho el borrador de esquema, luego lo pasan a limpio, y luego a la versión ultralimpia. El esquema no es lo que le vamos a entregar al profesor. El esquema está para que lo movamos, cambiemos, tachemos, emborronemos y rehagamos cuantas veces sea necesario mientras estamos “trabajando en el trabajo“, es decir, mientras hacemos la tarea que realmente nos ha encomendado el profesor.

A mí me gusta trabajar con esquemas en papel sucio, hacer esquemas, tacharlos y rehacerlos. ¿Y tú? ¿Haces esquemas? ¿Te parecen importantes?