La toma de apuntes es una técnica de recogida de información importante que todos conocemos, pero que no siempre sabemos hacer correctamente. Los apuntes de cualquier estudiante han de ser el conjunto y resultado de una elaboración personal, nunca debemos hacer una mera recogida de datos. Éstos deben permitirnos disponer de una información utilizable que ya ha sido tratada, serán una transcripción clara del conocimiento absorbido en una clase, no una lista de nuevos hechos que hay que recordar.

La utilización de unos apuntes propios y personales mejora tu actitud, incrementa tu atención y comprensión y te permite ahorrar tiempo a la hora de estudiar la información. Por lo tanto, es muy importante asistir a clase todos los días.

Los apuntes siempre han constituido una parte integral de nuestro estudio y, como tal, además de contener toda la información necesaria para salir bien parado de un examen, su estructura debe proporcionarnos las claves para nuestra memoria. Desde El Rincón del Vago queremos ayudaros con esta tarea, pues una buena toma de apuntes es la base de un buen estudio, y un buen estudio es la clave para un aprobado.

Cada maestrillo tiene su librillo en el difícil arte de tomar unos buenos apuntes, así que tómate esto como una simple propuesta o unos consejillos probados por varios profesionales de la Empollología.

Antes de empezar a tomar apuntes:

Practicar la lectura y la escritura

Te permite poseer el dominio de un vocabulario amplio, disponer de una buena técnica de continuidad de la exposición para el enlace de ideas y saber sintetizar y razonar adecuadamente.

Informarse sobre el tema antes de la clase

Uno de los principales problemas con el que la mayoría de nosotros nos hemos encontrado alguna vez es no ser capaces de escribir y tomar notas con la suficiente velocidad. Tendemos a querer tomar nota de todo tal y como dice el profesor, uno de los errores más presentes actualmente en los estudiantes. No es necesario recoger toda la información, sino saber escoger aquella más importante y adaptarla, es decir, comprenderla y exponerla con vuestras propias palabras. Para que esto no resulte tan complicado, antes de esta tarea, os recomendamos que os informéis sobre el motivo de la exposición, de esta forma aumentará vuestro interés y curiosidad, comprenderéis mejor lo que vais a escuchar y lograreis hacer una buena selección y estructuración de ideas.

Escoger un sitio cercano al profesor

No. No es para hacer la pelota. No seáis mal pensados. La ubicación del  que va a tomar apuntes debe ser lo más cercana al emisor de la información, esto creará una mayor implicación en el tema, mejorá nuestra participación en las clases y disminuirán las distracciones.

Elección del material adecuado

Seleccionar el tipo de soporte más adecuado a los objetivos (hojas sueltas, hojas dobles, cuaderno, fichas…) y tener cerca aquellas herramientas que durante la explicación de la clase podemos necesitar evita tener que perder el tiempo durante la exposición del temario por parte del profesor. Tu atención se desplazaría a otra actividad y podrían perderse ideas importantes.

Durante la redacción:

Título, fecha y página

Escribir el título del tema, poner la fecha, anotar la asignatura a la que corresponden los apuntes y paginar las hojas nos permite identificar nuestros apuntes y nos ayuda en cuanto a su organización, estructura y orden.

Márgenes

Respetar unos márgenes, además de mejorar la presentación, la cual, aunque no lo tengamos en cuenta, influye en nuestro estudio, nos sirven para hacer anotaciones.

Esquemas

El seguimiento de esquemas de números o llaves dotan a nuestros apuntes de una jerarquía y organización visual clara. Recordad que en otro post de este blog os contábamos cómo hacer buenos esquemas para que estudiéis mejor.

Palabras clave

La utilización de palabras clave que sinteticen y engloben ciertas ideas nos favorecerá a la hora de ahorrar tiempo, tanto en la toma de apuntes como en nuestro tiempo de estudio.

Fuentes y subrayado

Jugar con diferentes fuentes y subrayados nos sirve para destacar aquellas ideas más importantes, y ayuda a la organización visual. En la fase de estudio y recuerdo puede ser un factor diferencial para que los conceptos fundamentales no pasen desapercibidos.

Símbolos y abreviaturas

Si utilizamos símbolos, abreviaturas y gráficos agilizaremos nuestra escritura. En un proceso posterior podremos sustituir esa simbología por expresiones enteras o bien, si nos hemos habituado a ello, dejar este sistema de escritura más intuitivo.

Prestar atención a la información

Tomar nota de informaciones relacionadas con el asunto (bibliografía, trabajos, prácticas…) y estar preparado para informaciones imprevistas (llamadas personales sobre algún punto del que se posee propia información, opiniones personales…) hace que nuestros apuntes estén completos y que nunca nos falten explicaciones.

Espacios en blanco

Dejar espacios en blanco para aquellas ideas que no hayan podido ser captadas permite no perderemos el resto de ideas posteriores. Podremos completarla después del término de la recogida de información.

Ejemplos

Anotar ejemplos, por muy elementales que parezcan, nos resuelve muchísimas dudas a la hora del estudio. Son más clarificadores de lo que parecen.

Pizarra

Prestar atención a la anotaciones de la pizarra potenciará nuestra memorización por dos vías: la comprensión y la relación de la idea con su ilustración.

Con todo esto, buscamos que las clases no sean una pérdida de tiempo, sino que resulten provechosas. Siempre es necesario adoptar una actitud positiva, tanto hacia los profesores como a las asignaturas, y tener claro vuestro objetivo, aprender para aprobar.

Recordad, debéis recoger ideas, no palabras, y anotar no solo lo que se dice, sino también lo que el profesor quiere decir. Si tienes alguna técnica personal para tomar apuntes que te dé buenos resultados, coméntanosla. Estaremos encantados de generar buena conversación para que el que ganes seas tú ;-)

Autor: Andrea Díez