Cine surrealista: La expresión del subconsciente

El surealismo, una forma de protestas

El surrealismo es un movimiento que surgió a partir del dadaísmo en los años 1920 y que rompió los esquemas tradicionales de expresión del momento. Se trataba de sacar el subconsciente a flote, surge de la necesidad de manifestar la inconformidad por las normas. Era la forma de protesta que tenía el artista ante la decepción con su realidad.

El cine surrealista es una de las vertientes de este movimiento artístico, es la libertad de expresión del subconsciente. Su precedente lo encontramos en el cine de vanguardia de carácter cubista y dadaísta, como el “Ballet Mécanique” de Fernand Léger.

El cine surrealista pretende escandalizar y exterminar a la sociedad burguesa a la que consideran mezquina. Los cineastas llevan sus ideas por encima de la comprensión de las personas que no estaban acostumbradas a este tipo de realización.  Los cineastas expresan de forma subjetiva lo que desean, lo que se encuentra dentro de sus mentes. Expresan sus ideas sin ataduras sociales y no limitan su creatividad a prejuicios sociales. El surrealismo es la imaginación como pauta a seguir, el hombre carece de límites.

Las características principales de este tipo de cine son la creación al margen de todo principio estético y moral, la fantasía onírica, el erotismo lícito y la confusión en espacios y tiempos.  Las técnicas utilizadas son los fundidos acelerados, cámara lenta, uniones arbitrarias entre planos y angulaciones poco comunes, encadenados  cuyo principal objetivo es destacar el mundo de los sueños y del inconsciente.

La primera película surrealista fue “La caracola y el clérigo” de Germanine Dulac. La película muestra las alucinaciones eróticas de un sacerdote y su deseo sexual por la esposa de un general. En esta película se muestran todas las características de la representación cinematográfica surrealista.

Un año después se estrena “Un perro andaluz” de Luis Buñuel con la colaboración en el guión de Salvador Dalí. Este cortometraje de diecisiete minutos de duración trasgrede los esquemas narrativos del momento, lo que provoca un impacto moral por la agresividad de las imágenes. Es una constante alusión al delirio y al sueño. La historia nació de la unión de los sueños de Dalí, que soñó con que tenía hormigas en su mano y Buñuel, que soñó como una navaja seccionaba un ojo a alguien. Buñuel describía así su película: “Para sumergir al espectador en un estado que permitiese la libre asociación de ideas era necesario producirle un choque traumático en el mismo comienzo del film, por eso lo empezamos con el plano del ojo seccionado, muy eficaz”

Más tarde este mismo director haría “La edad de oro”, en cuyo trasfondo podemos ver la revolución y cuestionamiento de las normas morales y sociales. La película trata de la rebelión de dos amantes que  obligan a que su amor, pasional y sujeto sólo a sus propias normas, tenga que ser extinguido debido a los prejuicios y preceptos morales y sociales. En la película toca temas como la violencia, la iglesia y la dificultad de comunicación.

El surrealismo fue un movimiento que aunque tuvo una corta duración dejó una huella importante. En la actualidad muchas películas utilizan sus características, autores como Tim Burton hacen que cada film tenga una pequeña marca surrealista.

Sara Virto (@virto7)

Autor: Sara Virto (@virto7)

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