Cómo tomar buenos apuntes en clase sin agobiarse copiando





Recopilar unos buenos apuntes es esencial para que el resto de las etapas de nuestro estudio se desarrollen sin problemas. Por ello nos lanzamos con nuestra mejor intención a capturar las palabras del profe de turno en nuestros apuntes. Copiamos dócilmente hasta que nos damos cuenta que es imposible recoger todo lo que los docentes dicen en clase. Unos porque no dictan, otros porque dictan pero lo hacen muy deprisa, otros porque divagan, empiezan a conectar una idea con otra, y con otra más hasta que consiguen despistarnos o hacer que arrojemos el bolí­grafo de frustración por no poder seguirlos.

Siempre nos queda la opción de recurrir a esa compi tan diligente que toma tan bien los apuntes para que nos deje fotocopiarlos. Buitrear apuntes de otros es el recurso que adoptamos cuando hacemos pellas y no vamos a clase, es decir, cuando tenemos flojera extrema. Pero en este blog venimos a contaros como aprovechar una serie de técnicas para quedarnos con lo más importante de las exposiciones y charlas de cualquier profesor para hacer por nosotros mismos unos buenos apuntes, que son aquellos que mejor se adaptan nuestra propia manera de estudiar. En efecto, no hay nada mejor que unos apuntes propios.

El pie de la letra no es lo más importante

Tienes que darte cuenta de que estudiar consiste en una serie de fases, de las cuales tomar apuntes sólo es el inicio. Donde tienes que ser verdaderamente bueno es al procesar toda la información que contengan las notas que has tomado. Con ello nos referimos a que las notas o apuntes de clase deben hacerte recordar las ideas principales, los grandes titulares que ha tratado el profesor en su charla, y luego en casa debes elaborar esas ideas, aí±adirles referencia bibliográficas, recursos de Internet que complementen y sirvan de apoyo a ese níºcleo central.

Por tanto no te centres en ser el copiador más rápido del mundo ni en presumir de níºmero de folios escritos durante una clase. Si luego no trabajas sobre todo ese material el esfuerzo habrá sido iníºtil.

Esquematiza la clase

Yo estarí­a más preocupado en escuchar al profesor con atención y plasmar lo que ha dicho en esquemas, mapas mentales, o pequeí±os diagramas, a lo sumo pequeí±as frases cortas. Me interesa más el “dibujo general” de los contenidos que el profe ha tratado en la clase y luego desarrollarlo en casa, como os he dicho, aí±adiendo recursos, fuentes, detalles. Esto para mí­ es como un primer estudio de los apuntes, de forma que cuando me tenga que sentar delante de ellos a leerlos y empollarlos, mi memoria va a recordar que ya trabajé ahí­, habrá pequeí±os hitos que hagan que “el camino ya me suene” y sea más fácil recorrerlo o lo recorra más rápido.

A veces es muy fácil esquematizar una charla del profesor. Por ejemplo: no hacer falta copiar por entero un artí­culo entero de una ley cuando el profesor lo dice en clase de Derecho; basta con anotar el níºmero del artí­culo y tomar una breve nota con el comentario que se quiere resaltar sobre ese artí­culo o sobre esa ley. Luego en casa ya tendré tiempo de aí±adir el texto del artí­culo si lo deseo.

Usa abreviaturas

A veces no queda otra que tomar nota al pie de la letra de una cita del profesor. Por ejemplo cuando se citan elementos de una lista (medicamentos, enfermedades, rocas, o elementos de la tabla periódica que cumplen ciertos requisitos). En estos casos te recomendamos que te fabriques tu propio diccionario de abreviaturas, pequeí±os atajos de letras y níºmeros, u otros sí­mbolos que te sirvan para recordar después una palabra o toda una frase llegado el caso.

La efectividad de la   abreviatura   se basa, claro está, en que después recuerdes rápidamente su significado. Si tienes los apuntes plagados de abreviaturas que has creado puntualmente para un dí­a y, tres semanas después, no sabes qué quisiste decir con esos sí­mbolos o vas a tardar mucho tiempo en descifrar, entonces tus apuntes no son eficientes o te va a costar una tortura estudiarlos.

Aprovéchate de la técnica

Dicho de otra manera, tienes un montón de gadgets en tu vida diaria que te pueden servir en el plano escolar o en tu vida universitaria. Tu smartphone por simple que sea, seguro que te permite grabar la clase, el speech del profe. Luego, la podrás reproducir en tu casa cuantas veces sean necesarias mientras elaboras unos apuntes más detallados y bien definidos, no tan tomados al vuelo.

Evernote, ese archivo digital y programa recopilador de información que todo buen estudiante deberí­a utilizar como centro de operaciones de sus documentos, te permite grabar el sonido de una clase y te aí±ade la grabación a una nota en la que puedes ir escribiendo comentarios, de modo que cuando hagas los apuntes con los que vas a estudiar no te falte nada: la literalidad de lo que dijo el profe y tus propias notas sobre la clase (lo que tíº has entendido o comprendido estando allí­). Luego archivas esa nota en la libreta de la asignatura que corresponda y ¡listo!

Lo mismo decimos de la fotografí­a. ¿Por qué matarse a copiar como bellacos lo que ha puesto el profe en la pizarra cuando ha acabado la clase y antes de que venga el siguiente profesor y nos lo borre, si podemos tomar una instantánea con nuestro móvil o smartphone y aí±adirla en casa a nuestros apuntes? Sabéis que hay aplicaciones móviles como Jot Scanner (iphone), MDscan (Android), etc que hacen que lleves encima un potentí­simo escaneador de documentos para exportártelos en formato PDF y enviártelo a tu correo. Usa todo ese potencial a tu favor, incluso de las formas más inverosí­miles y creativas se puede sacar partido a la tecnologí­a dentro del aula.

Y ahora dinos, ¿cuál es tu técnica para que tus apuntes reflejen correctamente lo que ha dicho el profe en clase? Compártela con nosotros en los comentarios ;-)

También podría gustarte Más del autor

2 Comentarios

  1. Víctor Román Castro dice

    Antiguamente en secretariado havía una materia llamada taquigrafía, no se si aun se maneje, pero era muy útil para estos menesteres.

Los comentarios están cerrados.